Opinión: Kico Becerra
No creo que mi pariente Germán Patiño Ossa, al fundar el festival Petronio Álvarez, vislumbrara la magnitud en que se convirtió este evento, desde el más allá, es el primer felizmente sorprendido.

Algunas opiniones sobre el Petronio :
«La paz es el reflejo de un y una tradición, una conexión con lo primitivo, lo esencial, que es la música; el tambor, la marimba, el baile, el gozo, los cantos, los colores, los sabores, los manjares, la risa, el viche, las plantas, la alegría, la euforia, el apretuje, la tradición. La amistad, eso es la paz. Es reconocerse en el otro, es pegarse al otro, es la libertad infinita de ser y estar en el momento, vivir en esa tregua de eliminar los abismos que nos separan; saber de dónde venimos, sentir la sangre que bombea para llevarnos a viajar. Todo fue poesía en el petronio, esa poesía de lo simple, de lo verdadero, de la confrontación; la poesía que nos recuerda lo perdidos que a veces estamos en este mundo que va demasiado rápido». (María Carolina Cuervo Navia, actriz de TV).

«Intentar explicarle al mundo lo que es el Petronio es casi imposible. Su energía es única, hay que vivirlo para saber cómo vibra el pacífico. Una experiencia para los 5 sentidos.» (Eduardo Cuevas, publicista, Bogotano).

«El Petronio es una fiesta de la diversidad, donde no existe raza, estrato o género. Es la celebración de lo popular, una invitación a dejar las diferencias a un lado y a bailar todos a un mismo ritmo. Una oportunidad para disfrutar del sabor del Pacífico y dejarse deleitar por sus tradicionales preparaciones. Sin duda, el festival más auténtico del país.” (Manuel Camilo Becerra, comunicador social, vive en Bogotá).

Para mí el Petronio es:
- Hermandad;
- Alegría auténtica como la sonrisa de nuestros negros del Pacífico;
- Baile acompasado con pañuelo grande y música de lamento dulce de marimba de chonta, güasá y tambora;
- Licor de viche, arrechón, tumbacatre;
- Sabor a cocada, chontaduro, encocado de langostino, jaiba, sancocho de Toyo y pusandao de bagre;
- Cadencia mágica de cadera y brazos abiertos, que invitan a abrazarnos para gozar apretujados.

Ñapa: No es por regionalismo, simplemente un consejo de veterano gocetas de la vida: No se mueran sin venir a un Petronio en Cali.
Director: Habib Merheg Marún