OPINIÓN: JAIME OREJARENA GARCÍA
“Ríase que después llora” le decía la mamá de una amiga cuando ésta se ponía feliz por cualquier cosa. Inicialmente, pensé que la señora era una amargada que no consentía la risa ajena, pero después comprendí que no: la señora era una sabia griega encarnada en un ama de casa del siglo 21, porque si hay algo seguro en esta vida son los motivos para el llanto, para la desilusión, para el desinfle y, por tanto, después de la risa vendrá el llanto. Inexorablemente.
Para desinflarse no hace falta nada diferente a sentarse a ver pasar la realidad:
¿Cómo no desinflarse, por ejemplo, con Jorge Robledo? El tipo pasó de ser el mejor senador del país por muchos periodos, a convertirse en aliado de uno de los movimientos político-religiosos más sectarios. En adelante, las que fueron alguna vez ideas progresistas de Robledo compartirán altar con las más retrógradas ideas del MIRA (sigla que significa Movimiento Independiente de Renovación Absoluta, ¡cipote nombre, ¿no?!) Igual camino tomó Fajardo, quien luego de pasar su vida política más al lado del liberalismo que de los rezanderos, se junta con los herederos de doña Piraquive con vistas a hacerse elegir el año entrante. Dan grima. Y desinflan.
Los Galán también optaron por “convertirse” al MIRA, pero de esos puede esperarse cualquier cosa. Recordarlos besándole los pies a Rodolfo Hernández ilustra su proceder.
¿Y su señor padre? ¡Desinfle total! Darle el primer voto a Luis Carlos Galán, participar en su campaña, tener en los cuadernos de la universidad la calcomanía “Mi primer voto por Galán” y en la pared el adhesivo que decía en letras grandes GALAN al cual mi compañera de salón supo cortar y ajustar para que se le acomodara más a sus virtudes corporales (de ella…), fue emocionante. Pero saber años después todo lo que pasó con la empleada doméstica a la que embarazó y el abandono al que la sometió junto a su hijo, desinfla a cualquiera.
¿Y qué tal el súper poderoso ex director del DANE en la época Duque que se hizo famoso por su forma alocada de bailar y su seriedad a la hora presentar los datos? El mismo que se quiso volver pobre dándose una inmersión de pobreza alquilando una casa de pobres en la pobre Bosa mientras hacía campaña para la alcaldía de Bogotá. Ese. Acaban de notificarle que no podía ser candidato pues violó las normas. Y hace pocas semanas apenas, había renunciado al Concejo dizque para hacer campaña a la presidencia. Pero siempre se pintó como el más sano entre los sanos. Desinflada para quienes le creyeron. Y para el presupuesto del cual salió su salario todos estos meses y que dudo vaya a reintegrar.
Ver a Santos rogándole a aquel que no lo mira ni para escupirlo, para que hagan una alianza dizque para “salvar al país”, provoca un desinfle en forma de estallido. Como ver a Leyva a sus 82 añitos promover aventuras de adolescente y golpes de estado a Petro. ¿Ese señor que estuvo del lado de todos los procesos de paz y que se la jugó como canciller de este gobierno? Sí, ese. El mismo que trató de hacerle un golpe a Samper. Desinfle por dos.
Por los lados de la farándula del vecindario, los héroes del desinfle abundan. Cerati, por ejemplo. Una periodista que formaba parte de la organización que traía sus conciertos, aseguró en X que el líder de Soda Stéreo era un completo gamín, vicioso y atarván. (Sin mencionar que en una casa que habitó en Buenos Aires, han encontrado restos humanos de una mujer). La misma periodista asegura que otro argentino famoso, Calamaro, es igual de porquería.
Para completar el desinfle musical, ¿qué tal Joaquín Sabina despotricando de la izquierda mundial y a Fito Páez ensalzando a Milei…? Una puñalada al globo.
Medalla de oro del desinfle merece sin duda Lucho Díaz que prefirió irse de rumba a ir al funeral de su compañero de equipo. Se suma a los desinflados James y Quintero, todos cracs pero que parecieran pensaran con las patas.
Para terminar, como parte de la difusión de una serie sobre la vida de Chespirito, saltó la liebre del escándalo que narra cómo Roberto Gómez dejó tirada una familia para irse con otra mujer. Pertenezco al casi inexistente grupo que nunca le encontró gracia al mejicano, aunque siempre admiré su capacidad productiva. Pero conozco gente que aún lo venera. ¡Cómo será el desinfle cuando se enteren de que Chespirito no era tan chévere…!
Sin que los mencionados hayan sido mis héroes en absoluto, hoy toma más sentido la frase “no conozcas a tus héroes”. Yo diría, para completarla: no conozcas a nadie.
OPINIÓN: JAIME OREJARENA GARCÍA