La Cámara de Diputados de México aprobó la reforma que prohíbe la producción, distribución, venta y uso de vapeadores y dispositivos electrónicos similares en todo el territorio mejicano debido a las consecuencias sobre la salud de la población.

Un vapeador, según la Real Academia de la Lengua, “es un dispositivo electrónico para vapear o una persona que lo usa (vapea). Es un aparato que genera vapor aromatizado (a menudo con nicotina y otras sustancias) para ser inhalado, sustituyendo el tabaco, y la acción se llama vapear, derivado del inglés to vape”. 

La Cámara se basó en los informes de la COFEPRIS (Comisión Federal para la protección contra riesgos sanitarios), y en investigaciones científicas de otros centros las cuales alertan sobre el uso de vapeadores los cuales fueron introducidos con la promesa de ser menos dañinos que el tabaco, pero que, en definitiva, según los investigadores, están lejos de ser inofensivos.

La reforma fue impulsada por la presidente Claudia Sheinbaum como una forma de respuesta al incremento del uso en poblaciones adolescentes sobre las cuales los investigadores llaman la atención al considerar el vapeo como posible puerta de entrada de otras adicciones, algo que ya se dijo del cigarrillo respecto a, por ejemplo, la marihuana.

La reforma aprobada por la Cámara, incluye sanciones a quienes comercialicen sistemas electrónicos como vapeadores o similares y endurece las sanciones al punto de elevar las condenas hasta los 8 años de prisión.

Habib Merheg Marún