Después de 19 años de búsqueda, las familias de Diomedes de Jesús Daza Williams y Luis Alexander Cáceres Angarita recibieron sus cuerpos en una ceremonia de entrega digna realizada por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la Jurisdicción Especial para la Paz y la Fiscalía.
Los dos hombres eran vendedores en Bucaramanga y fueron asesinados el 5 de septiembre de 2007 en el municipio de Tona, Santander, para presentarlos falsamente como bajas en combate. Las investigaciones establecieron que fueron víctimas de miembros del Batallón de Ingenieros No. 5 ‘Coronel Francisco José de Caldas’.

Según los aportes de verdad entregados a la JEP por comparecientes de la Fuerza Pública, Diomedes y Luis Alexander no pertenecían a ningún grupo armado. Ambos fueron engañados mediante falsas ofertas de trabajo, posteriormente vestidos con prendas militares y asesinados. Sus documentos de identidad fueron sustraídos para hacerlos pasar como personas no identificadas.
La ubicación y recuperación de los cuerpos se logró gracias a los testimonios de cuatro comparecientes de la Fuerza Pública identificados como Germán Camilo Martínez Rodríguez, Yeiro José Trujillo Pacheco, Jairo Edwin Montilla Sandoval y Benjamín Méndez Asenso; quienes, aunque no fueron declarados como máximos responsables del caso, sí tenían conocimiento de este.

En la ceremonia de entrega, realizada en Bucaramanga, se hizo una explicación forense sobre la identificación de los cuerpos y un homenaje restaurativo para recuperar la dignidad y el buen nombre de las víctimas. Luis Alexander fue sepultado en el Cementerio Central de Cúcuta, mientras que los familiares de Diomedes lo despidieron en Bucaramanga.