Él, hasta hace poco fue embajador de Colombia en Ghana, África. Ella, la madre de sus hijos. Se llaman Daniel Garcés y Beatriz Niño. En medio de la separación, sus hijos pequeños. Como actores secundarios figuran desde la nueva pareja de ella hasta uno de los abogados más nombrados en la actualidad por los medios, pasando por empleadas del servicio, un excuñado y todo el aparato de justicia que intenta aplicarla de manera neutral, mientras en redes sociales se vuelve viral el video donde los padres discuten por sus hijos y éstos escapan hacia ella en un descuido del exembajador.
Lo que ya era un drama entre dos personas adultas que cambian el amor por el conflicto, tomó un nuevo rumbo esta semana cuando se conoció que la señora Niño –la denunciante de Garcés quien ya está imputado por los delitos de violencia intrafamiliar, acceso carnal violento, fraude procesal y ejercicio arbitrario de la custodia de los menores de edad-, pasó de víctima a denunciada.

El caso lo maneja el fiscal Napoleón Botache Díaz ante el cual llegó la denuncia contra Niño por parte de su exmarido. La acusa, a su vez, de violencia intrafamiliar. Pareciera que violencia era lo que más se vivía en ese hogar.

En medio de todo, están un par de niños que ven, obligados, como su papá y su mamá se maltratan, se gritan, se acusan mutuamente y a ellos no les queda mucho por hacer diferente a ver sus vidas marcadas.
Lo dicho: la realidad supera a la ficción. Solo se trata de observarla, escribirla más o menos bien y anotarse entre los guionistas que, supuestamente, inventan historias y las hacen famosas.