La decisión acaba de darse a conocer en la rueda de prensa de la cumbre del G20 en Osaka, en la que Trump ha dado a conocer esta medida, así como la de no aumentar los aranceles a China, al menos de momento, según palabras del propio Trump. «Enviamos y vendemos a Huawei una enorme cantidad de productos que forman parte de lo que fabrican, y yo he dicho que eso está bien. Seguiremos vendiéndoles estos productos», dijo el presidente. «Las empresas estadounidenses pueden vender sus productos a Huawei. Estamos hablando de equipos en los que no hay un gran problema de seguridad nacional».

Tras un primer amago, el gobierno de Estados Unidos concedió a Huawei una prórroga hasta el 19 de agosto, fecha a partir de la cual sí se haría efectivo el bloqueo comercial que finalmente acaba de levantar Trump con sus palabras. No obstante, las consecuencias tempranas se hicieron notar: en España las ventas llegaron a caer un 30% en los primeros días tras el anuncio del veto.

De momento al menos, y a falta de que se concreten las negociaciones (Trump indicó que sería uno de los últimos aspectos tratados con el gobierno Chino en los próximos días), las propias palabras del presidente indican el retorno de Huawei al negocio con la normalidad de antaño. El «susto o muerte» se quedó en susto. Ahora queda ver si se resuelve la cara B de la moneda y Trump vuelve a permitir la comercialización de dispositivos Huawei en Estados Unidos, algo de lo que a día de hoy no hay perspectiva de que vuelva a ocurrir.

De todas formas, y conociendo el proceder del mandatario estadounidense, nada de raro tiene que cambie de parecer y regrese a sus medidas que buscan, a su juicio, fortalecer la seguridad de su país y la de su pueblo.

Director: Habib Merheg Marún