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No se trata de un chiste colombiano, es real y ocurrió en Chigorodó, Antioquia, en el Urabá antioqueño. Se trata del notario de esa población, Ramsés Escobar Henao, quien más allá de ser recordado por el cargo que ocupó durante 20 años, generó un impacto en la comunidad por su profunda admiración por la cultura egipcia. La afición era tan grande que, como último deseo, pidió que lo velaran como un faraón.

La petición de Heno la expresó desde hace años y tenía listos todos los detalles. Esta preparación era muy seria, pues incluso dejó constancia de sus últimos deseos en una escritura pública. Su voluntad era ser enterrado en un sarcófago y con un traje de faraón que compró en un viaje que hizo a Egipto años atrás.

Ramsés Escobar, el notario de Chigorodó que pide ser enterrado como un  faraón egipcio | La FM

“Él era muy seguidor de la cultura egipcia, incluso, su finca se llama ‘El Faraón’. Quería ser enterrado como un cadáver egipcio y ya tenía su sarcófago (…). La semana pasada él me había pedido permiso para ausentarse, pero, al parecer, lo que me dicen algunos trabajadores es que tenía covid-19”, corroboró Eleazar Palacio Hernández, alcalde de Chigorodó.

Por protocolos relacionados a la pandemia, aún no se sabe si es viable que Escobar sea enterrado en el sarcófago, eso deberá definirse con las autoridades de salud, pero como dato curioso cabe anotar que el elemento lo tenía porque este era su cama. Cada noche el notario se iba a dormir en el sarcófago que mandó a tallar en piedra, a su gusto y medida. Así mismo, la última voluntad de Escobar incluía ser velado durante días en su finca, alrededor de sus esculturas, pinturas y espadas egipcias.

Todos estos elementos los adquirió el notario con el pasar del tiempo. Sus allegados aseguran que su pasión por la mencionada cultura se la debe a su papá, quien se inspiró en ella para darle el nombre de Ramsés y a su hermano, Osiris.

Murió Ramsés Escobar, notario antioqueño, por COVID-19

“En el buen sentido de la palabra, era un loco. Muy difícil de describir en una sola categoría porque era un personaje demasiado amplio y diverso, en muchos aspectos. El tema de Egipto venía de su papá. Esa cultura la tenía muy arraigada y él amaba ese cuento. Uno llegaba a la finca y de una se ponía a coger las espadas y a contar historias de Egipto. Algunas veces dormía en el sarcófago que tenía en la sala dizque para irse preparando, decía él”, recordó Sergio Monsalve, periodista y amigo personal de Escobar.

A su vez, el fallecido funcionario también optó por usar nombres de esta cultura para nombrar a sus dos hijos: Mayet y Seti Keops.

Todos en Chigorodó lo recuerdan con cariño por ese gusto tan especial y porque aseguran que era una persona muy servicial. En medio del dolor por la partida del notario, sus allegados están tranquilos porque recuerdan que él nunca se sintió intranquilo frente a la muerte.

Habib Merheg Marún