En la isla de Tasmania, en Australia, una escuela local contrató los servicios de juegos inflables para la festividad de la escuela y fue precisamente en estos juegos en donde 4 de ellos murieron y varios más resultaron heridos, cuando disfrutaban de un esparcimiento, supuestamente controlado por los maestros.

“Cuatro niños han muerto, cuatro están en condición crítica y uno en condición grave”, dijo la policía de la isla de Tasmania.
Asimismo, la institución indicó que los alumnos de una escuela primaria celebraban el fin de las clases antes de las vacaciones navideñas cuando se produjo el accidente, que provocó su caída desde una altura de diez metros. Varios helicópteros de rescate y ambulancias fueron enviados al sitio.

Medios locales mostraron imágenes de policías en lágrimas frente a unas lonas azules que ocultaban lo que Williams describió como “una escena muy chocante y angustiante“.