Opinión: Kico Becerra
¿Por qué será que, cuando recibimos optimistas buenas noticias sobre el manejo de temas estatales, recibimos casi de inmediato un golpe con otra noticia que nos exaspera?
Ayer mismo, celebrando la gran noticia de la solución para el pago de la deuda de la salud, nos enteramos de que todos los Colombianos le vamos a pagar 1,2 billones de pesos a los bandidos de Odebrecht y, sus socios Solarte y Sarmiento.

Tras de ladrones bufones; y el gobierno facilitando este horror.
Lo más sospechoso es que, en lugar de declarar la caducidad y de esta forma quitarle todas las concesiones a Sarmiento y compañía, resolvieron declarar la disolución de la sociedad, lo que conlleva tenerles que pagar sus deudas con terceros, entre los cuales están los bancos de ese grupo económico.

Mientras en USA los de Odebrecht pagaron una estruendosa multa, siguieron construyendo y entregando obras; aquí ni pagan las multas, ni nos entregan terminadas las obras.

Las paramos 3 años, quebraron a los pequeños proveedores y ahora les tenemos pagar.
Esto me produce ira santa y ¿a ustedes?
Bueno es culantro, pero no tanto. ¡¡Muérganos!!

Ñapa: No sé si reírme o llorar viendo la foto de Trump y Boris, el nuevo Premier Inglés. Parecen orangutanes de la misma raza.