De acuerdo con las autoridades, estas personas elegían a sus víctimas, muchas de ellas migrantes, y les ofrecían trabajos de modelaje en el extranjero. Las reclutaban y finalmente las entregaban a posibles sitios de prostitución en el país asiático.

Las jóvenes eran contactadas por redes sociales, WhatsApp y en algunos casos, por citas presenciales en un establecimiento de Bucaramanga, donde participaban en sesiones de fotografía y eran persuadidas para viajar a China y supuestamente, modelar prendas de vestir allí.
En China, eran recibidas por personal de un establecimiento nocturno en Cantón, donde, según testimonios, eran retenidas, les quitaban su documentación personal y les imponían una deuda de 14.000 dólares que debían pagar prestando servicios sexuales.

Las jóvenes eran contactadas por redes sociales, WhatsApp y en algunos casos, por citas presenciales en un establecimiento de Bucaramanga, donde participaban en sesiones de fotografía y eran persuadidas para viajar a China y supuestamente, modelar prendas de vestir allí.
Director: Habib Merheg Marún