El fotógrafo documental colombiano Federico Ríos publicó este domingo 26 de abril un reportaje, en el medio estadounidense The New York Times, en el que denunció la existencia de una mina ilegal de oro en un predio colindante con el Batallón Rifles 31, ubicado en Caucasia, Antioquia.

En el reportaje Ríos denunció diferentes hechos graves: el perímetro de la mina ilegal se extendió hacia el terreno de la unidad militar sin reacción del Ejército y los recursos obtenidos serían para el Clan del Golfo.
El fotógrafo estaba investigando el fenómeno de minería ilegal en un predio conocido como La Mandinga. Este relató que las instituciones habían fracasado en impedir la minería ilegal y esa conclusión se argumentaba con el hecho de que La mandinga colindara con una base militar. Además, esa percepción empeoró cuando un minero le confesó que la extracción de oro se había extendido hacia el batallón. Ríos voló un dron y lo confirmó.
Ríos le consultó al coronel Daniel Echeverry, comandante de esa base, sobre la extracción de oro dentro del batallón y este negó que así fuera. No obstante, el fotógrafo relató en su reportaje que “las minas se habían extendido hasta unos 137 metros de la piscina privada y las dependencias de la base”.
Después de que el reportaje fue publicado, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció el inicio de una investigación para establecer si hay “vínculo, omisión, conducta irregular o connivencia criminal”.
El Ejército, por su parte, señaló que el predio La Mandinga, de aproximadamente 2 mil hectáreas, está bajo el manejo de la Sociedad de Activos Especiales y que desde el año 2022 se ha reportado a la Fiscalía lo que allí sucede.
La Sociedad de Activos Especiales (SAE) no tardó en responder al señalamiento del Ejército y aseguró que el predio no está bajo su administración. Según esta entidad, La Mandinga fue ocupado por las autoridades en el año 2013 y en el 2020 un juez ordenó su transferencia al Fondo para la Reparación de las Víctimas, administrado por la Unidad para las Víctimas.
Mientras ninguna autoridad colombiana reconoce su responsabilidad sobre el predio, allí operan hasta dos mil mineros.
El reportaje y las fotografías de Federico Ríos se pueden consultar en este enlace: https://www.nytimes.com/es/2026/04/26/espanol/america-latina/mandinga-oro-colombia.html