La Organización de las Naciones Unidas anunció que el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán prolongará el encarecimiento de la vida durante todo el año 2026, incluso si volvieran a negociar un alto al fuego.
El alto al fuego al que habían llegado ambos países duró pocos días. Las hostilidades volvieron y con estas regresaron los efectos sobre la economía latinoamericana, pues aumenta el precio de la energía y del petróleo y, con estos incrementos, se encarecen el transporte internacional, los fertilizantes y los alimentos.}

Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el conflicto mencionado está ocasionando un incremento de entre 20% y 25% del precio del petróleo en comparación con 2025, por lo que, inevitablemente, habrá un impacto económico en los hogares latinoamericanos.
En el informe se indica que, incluso si hubiera un alto al fuego, las cadenas comerciales mundiales tardarían en estabilizarse, lo que prácticamente ya no ocurriría este año.

Ahora bien, la CEPAL indica que el impacto económico no será igual para todos los países latinoamericanos, pues esto dependerá de si importan o exportan energía, de su estructura productiva y de su presencia en los mercados internacionales.
Guyana, Venezuela, Trinitad y Tobago, Colombia, Brasil y Ecuador podrían obtener ingresos externos por exportación de petróleo y gas. Mientras que los países centroamericanos, Haití y República Dominicana podrían registrar un deterioro en su PIB.
Algunas de las cifras anunciadas en el informe son: precio del petróleo Brent subió casi 70% con las hostilidades, los fertilizantes subieron 44% y la urea aumentó entre 64% y 74%.