La Sala de Reconocimiento de la JEP remitió al general (r) José Leonardo Gallego Castrillón a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) por no reconocer su responsabilidad en los crímenes cometidos contra la periodista Jineth Bedoya Lima, ocurridos el 25 de mayo del año 2000, y en otros hechos cometidos dentro de la cárcel La Modelo.
Ese año la periodista Jineth Bedoya era reportera de El Espectador. En la fecha mencionada se dirigió a la cárcel La Modelo de Bogotá para entrevistar al jefe paramilitar Mario Jaimes, alias ‘El Panadero’. Sin embargo, al llegar fue abordada por sujetos que la secuestraron, la torturaron y abusaron sexualmente de ella.
En ese entonces el general (r) José Leonardo Gallego era coronel y director de la DIJIN, cargo desde el que tenía funciones de apoyo al INPEC. Según testimonios recogidos por la justicia, Gallego » habría contribuido de diversas formas a que integrantes de grupos paramilitares asumieran el control político y económico de la cárcel».

Diferentes miembros de la fuerza pública, incluido Gallego, habrían permitido que las AUC llevaran su conflicto político y armado al interior de la cárcel La Modelo. Incluso, Gallego es señalado de permitir el ingreso de armas de fuego a esa prisión.
La justicia colombiana considera que las acciones de Gallego, que permitieron a los paramilitares ejercer control armado en esa cárcel, habrían tenido injerencia en el caso de la periodista Jineth Bedoya.
Además del caso de la periodista, ocurrieron otros hechos graves en esa prisión, como enfrentamientos armados entre paramilitares y guerrilleros entre el año 2000 y 2001. Uno de ellos, en abril del 2000, dejó 32 muertos, 17 heridos y 17 desaparecidos. Años después se demostró que algunos de los desaparecidos fueron descuartizados.
Otros testimonios, de cinco testigos, indican que en esa época Gallego ingresaba de manera irregular a esa prisión para reunirse con Miguel Arroyave y Ángel Gaitán Mahecha, ambos jefes paramilitares y narcotraficantes.

Toda esa situación que ocurría dentro de la cárcel estaba siendo investigada por la periodista Jineth Bedoya.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una sentencia en el año 2021 en la que consideró que los crímenes cometidos por los paramilitares contra Jineth Bedoya “no pudieron llevarse a cabo sin la aquiescencia y colaboración del Estado, o cuanto menos con su tolerancia”. Teniendo en cuenta, además, que el lugar donde fue secuestrada era altamente custodiado por ser la puerta de ingreso a la prisión.
A pesar de las pruebas recogidas por la justicia ordinaria y por la JEP, Gallego no reconoció su responsabilidad. Por lo que su caso fue trasladado a la UIA, en la cual tendrá un proceso adversarial que podría terminar en acusación. Si es vencido en juicio podría recibir una pena de hasta 20 años en prisión.