Este viernes se llevó a cabo la audiencia de imputación de cargos al general (r) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda por dos casos de presunto acoso sexual contra subalternas, en los que aprovechó sus cargos como comandante del Ejército Nacional, durante el gobierno de Iván Duque, y como comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales.

Las víctimas fueron identificadas como Lina Suárez Londoño, suboficial del Ejército, y Liliana del Pilar Zambrano, asesora del Comando General de las Fuerzas Militares.
Según la Fiscalía, Suárez Londoño fue víctima de acoso al recibir mensajes con “invitaciones de carácter personal (…) dentro de un contexto no laboral y sustentadas en su poder, jerarquía y autoridad con fines eminentemente sexuales”, lo que constituyó un “patrón de hostigamiento”.
El ente acusador también relató que después del episodio sucedido con Zapateiro, la suboficial Suárez tuvo la iniciativa de realizar cursos de ascenso. Sin embargo, ella fue excluida, “al parecer, por orden de Zapateiro”. Ella manifestó que al solicitarlo él se burló.

En el otro caso, el de Pilar Zambrano, Zapateiro le habría hecho insinuaciones sexuales a través de WhatsApp. En mayo de 2025 el periodista Daniel Coronell publicó los pantallazos de los mensajes enviados por el militar a ella.
Además, Liliana del Pilar Zambrano declaró ante las autoridades que su compañero sentimental, el coronel José Luis Esparza, fue quien le recomendó que denunciara a Zapateiro. Después de que eso sucedió el coronel Esparza fue retirado de su cargo.
Después de ser imputado por la Fiscalía, Zapateiro no aceptó cargos y se declaró inocente. “Con ayuda de Dios, de mi familia y de mi defensa podré demostrar ante mi familia y ante los colombianos que soy inocente”.