La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que en la última década Sudamérica fue la región que más perdió bosques en el mundo con un total de 41 millones de hectáreas taladas.
La alerta fue emitida en el Informe sobre los Objetivos Forestales Mundiales 2026, en el que la ONU presenta una evaluación global del progreso de 26 metas trazadas, para el periodo 2017-2030, en forestación.
El documento fue publicado el 11 de mayo y se presentaron una serie de datos de interés ecológico mundial, entre los cuales se destaca la pérdida de bosques ocurrida en Sudamérica entre 2015 y 2025: un total de 41 millones de hectáreas, un promedio de 4,10 millones de hectáreas cada año.

Los Objetivos Forestales Mundiales fueron pensados y pactados por los países integrantes de la ONU por la importancia para la biodiversidad, almacenamiento de carbono, regulación de agua y la lucha contra el cambio climático.
El informe fue claro en anunciar que sí se ha presentado una reducción de pérdida de bosques en comparación con la década de los noventa. Sin embargo, las cifras volvieron a aumentar en comparación con los primeros años del siglo XXI.

Entre los problemas identificados derivados de la tala de bosques está el del aumento de riesgos climáticos, los cuales “están creciendo más rápido que la capacidad de respuesta de muchos países”. Otro problema es la pérdida de capacidad de los ecosistemas para absorber emisiones de grandes cantidades de carbono.
La ONU también identificó que en el mundo no existe la financiación para el cuidado de los bosques, pues se requerirían 300.000 millones de dólares anuales y en 2023 se alcanzaron apenas 84.000 mil millones de dólares.
Mientras que Sudamérica perdió un promedio de 4,10 millones de hectáreas cada año en la última década, África Perdió 2,96 millones de hectáreas. Asia, Europa y Oceanía, por el contrario, aumentaron la cantidad de bosques.