Nuevamente el papa Francisco suspende su participación en un evento importante dentro de su labor como jefe de la iglesia católica debido a sus problemas en las rodillas que le impiden estar mucho tiempo de pie y que desde hace más de un mes lo obligan a desplazarse en silla de ruedas.

El evento del cual se excusó el pontífice es la procesión anual del Corpus Cristi una de las celebraciones más antiguas del catolicismo.

La distensión de los ligamentos de su rodilla le obligó a cancelar su viaje a África previsto entre el 2 y el 7 de julio.

Las autoridades del Vaticano han dicho en varias ocasiones que la salud del papa está en buenas condiciones, que no ha pensado en renunciar y que los cuidados actuales buscan no interferir con los tratamientos médicos al que está siendo sometido el papa argentino.

Habib Merheg Marún